Estaba el clima muy caluroso, ella se sentía algo sensual y lo deseaba esa noche en particular, estando en su trabajo diario empezó a planear que haría para que lo disfrutarán juntos.

Cuando salió de allí, se dirigió hacia el lugar en donde vendían trajes de baño para usarlo pero estando allí le gusto un lindo vestido de algodón blanco que caía en el cuerpo del maniquí muy lindo, era fresco como para ese día y lo compro.
Luego compro dos pasajes a un lugar bello, los consiguió de ida pues no quería pensar en la vuelta, estaba animada y sólo pensaba en estar con el a solas disfrutando de su compañía.
Cuando llego a la casa lo llamo por el teléfono y no le pregunto si deseaba ir con ella sólo lo invito a un paseo ese fin de semana aunque no era viernes aún pero lo convenció que dejara ese día para que fuera más largo y lo disfrutarán más, el le acepto aunque no sabía a donde pues ella fue muy misteriosa.

En la tarde cuando empezaba a atardecer el llego por ella y lo estaba esperando con una ropa muy fresca, el la vio hermosa como siempre y al acercarse a saludarla y darle un beso en la mejilla alcanzo a disfrutar de ese rico y suave aroma que se desprendía de su piel, le gusto tanto que se le acerco más, la acaricio y la beso apasionadamente, el sabía cuanto la amaba y se lo expreso después.
Luego de esa bella expresión suya el la acompaño muy caballero hacia el auto con las maletas de poco peso pues llevaban sólo lo indispensable, ella se sentía muy bien con el y en ese instante que su amor estaba tomando ese vuelo que le gustaba a los dos y lo mejor sin planear nada y sin pensarlo.

En el auto sólo conversaron de sus cosas, dejaron los temas de la oficina para allá, no era el tema propicio y además eso los estresaba, iban a disfrutar de su compañía y nada los podía sacar de su momento feliz.
En el vuelo que era corto disfrutaron del paisaje que se veía por la ventanilla, se acariciaban y se sentían tan bien juntos que pensaban en como habían hecho antes para no vivir eso.

Al fondo de veía ese lugar de ensueño que los desvelaba, al bajar el avión sintieron esa ansia del momento más deseado y al bajar del avión sintieron ese calor delicioso del lugar, se fueron hacia el hotel y luego de un baño rápido se fueron a la cama...

El la acaricio de los pies a la cabeza con tanto amor que ella empezó a disfrutarlo al instante, ella se acomodaba para que el le hiciera lo que quisiera y así fue, sus manos volaban por su cuerpo, los senos, el torso, la cintura y luego el pubis...

Se quedo un bien rato allí, la acariciaba por dentro de su sexo con suavidad, ella gemía de placer y se acariciaba los senos, era un gusto estar así, las pieles frescas con un buen aroma y sólo las manos suyas en el cuerpo que lo deseaba tanto.
El la beso, le paso la lengua por todas partes como si saboreara el dulce más caro del mundo, no quería dejar nada de piel sin tocar con ella, manos, boca y lengua en su ser por fin como lo deseaba desde hace mucho tiempo, eran dos que se anhelaban hace mucho y ese día por fin había llegado.

En la cama se veía ella con su piel como un lienzo para que el la pintara con su pincel lleno de colores y de amor, era su inspiración, le escribía poemas de amor y entrega, deseaba corresponderle de alguna manera eso tan bello que ella le daba por medio de sus palabras y creía que con su cuerpo y su alma unidas en ese bello momento lo haría.
El la atrapo con su boca en la suya, se dejo ir con su lengua dentro de ella y lo sintió muy apasionado, quería que su ser interno la atrapara como la atrapaba su cuerpo y la mejor forma era haciéndole el amor y ella correspondiéndole con todo lo que guardaba para el...
Se dejo hacer lo que el quisiera, la acaricio, la beso, le paso la lengua y la penetro como los dos deseaban desde hace tiempo, ella gemía con tal gusto que no supo en que momento su llanto emanó, sus mejillas se humedecieron todas y el al ver esto se las beso muy tiernamente, se sintió orgulloso de ver esto y de saber que hacia sentir eso en una mujer como ella, era tan sensible y tan sensual para el que lo disfruto al máximo.

Los dos se dejaron llevar por el deseo, el amor, la pasión que los embargo desde que se conocieron pero que por causas ajenas no habían podido dejarse llevar por esto, se unieron en un sólo cuerpo, en una sola piel, en un sólo fuego y volaron juntos por su propio mundo. El de los dos, sólo ellos dos....

En un instante que los dos llegaron al éxtasis total explotaron juntos y fue lo máximo para ambos pues nunca lo pensaron posible así de esa manera, solos en ese cuarto sin ojos que los observaran y criticaran era la felicidad, sólo existían los dos y nada más importaba.
Después de un momento de relajación se bañaron nuevamente, se pusieron ropa fresca pues afuera había mucho calor, salieron de la mano y caminaron hasta que la noche llego completa con sus estrellas y su luna llena.
Era el paisaje ideal y nunca más querían dejarlo atrás, era su paraíso, el que anhelaban desde hace tanto tiempo vivir y que al fin estaba en su presente, el la besaba muy tierno y cariñoso ella le pedía que la pellizcara para sentir si era de verdad, se reían de eso y siguieron por la playa de noche con el luna como compañera.


Anna. Junio 20. 2015.

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