*Caperucita Roja La versión del Lobo*parte 4

Resultado de imagen de caperucita roja gif pinterest

CAPERUCITA ROJA Y EL LOBO CALUMNIADO

Antes de opinar,

aconsejar,

juzgar o hablar sobre un tema,

es necesario estar seguro

de que se tiene toda la información.

En cualquier situación

de conflicto entre compañeros,

amigos o hermanos,

es imprescindible escuchar

las versiones de todos los implicados

y entonces

hacer una evaluación sobre la situación.

Aprender a escuchar

y a respetar el punto de vista

de las demás personas nos ayudará a actuar

en consecuencia a lo sucedido.

Este pequeño relato

nos enseña como las historias

en ocasiones no siempre

son como las cuenta una sola persona.

El bosque era mi casa.

Allí vivía yo y lo cuidaba.

Procuraba tenerlo siempre limpio y arreglado.

Un día de sol,

mientras estaba recogiendo la basura

que habían dejado unos domingueros,

oí unos pasos.

De un salto me escondí detrás de un árbol

y vi a una chiquilla más bien pequeña que bajaba

por el sendero llevando una cestita en la mano.

En seguida sospeché de ella porque vestía

de una forma un poco estrafalaria, toda de rojo,

con la cabeza cubierta,

como si no quisiera ser reconocida.

Naturalmente me paré para ver quién era

y le pregunté cómo se llamaba, a dónde iba

y cosas por el estilo.

Me contó que iba a llevar la comida a su abuelita

y me pareció una persona honesta y buena,

pero lo cierto es que estaba en mi bosque y

resultaba sospechosa con aquella extraña caperuza,

así que le advertí, sencillamente,

de lo peligroso que era atravesar el bosque

sin antes haber pedido permiso

y con un atuendo tan raro.

Después la dejé que se fuera por su camino

pero yo me apresuré a ir a ver a su abuelita.

Cuando vi a aquella simpática viejecita

le expliqué el problema y ella estuvo de acuerdo

en que su nieta necesitaba una lección.

Quedamos

en que se quedaría fuera de la casa,

pero la verdad

es que se escondió debajo de la cama:

yo me vestí con sus ropas y me metí dentro.


  Cuando llegó la niña

la invité a entrar en el dormitorio

y ella en seguida dijo algo poco agradable

sobre mis grandes orejas.

Ya con anterioridad me había dicho otra

cosa desagradable,

pero hice lo que pude para

justificar que mis grandes orejas

me permitirían oírla mejor.

Quise decirle también

que me encantaba escucharla

y que quería prestar mucha atención

a lo que me decía,

pero ella hizo en seguida otro comentario

sobre mis ojos saltones.

Podéis imaginar

que empecé a sentir cierta antipatía

por esta niña

que aparentemente era muy buena,

pero bien poco simpática.

Sin embargo,

como ya es costumbre en mí poner

la otra mejilla,

le dije que mis ojos grandes

me servirían para verla mejor.

El insulto siguiente sí que de veras me hirió.

Es cierto que tengo grandes problemas con

mis dientes que son enormes, pero aquella niña

hizo un comentario muy duro refiriéndose a ellos

y aunque sé que hubiera tenido que controlarme mejor,

salté de la cama y le dije furioso que mis

dientes me servían

¡para comérmela mejor!

Ahora,

seamos sinceros,

todo el mundo sabe

que ningún lobo se comería a una niña.

Pero aquella loca chiquilla

empezó a correr por la casa

gritando y yo detrás,

intentando calmarla

hasta que se abrió de improviso la puerta y

apareció un guardabosque

con un hacha en la mano.

Lo peor es que yo me había quitado ya

el vestido de la abuela y en seguida vi que

estaba metido en un lío,

así que me lancé

por una ventana que había abierta y corrí

lo más veloz que pude.

Me gustaría decir que así fue el fina

de todo aquel asunto, pero aquella

abuelita nunca contó la verdad de la historia.

Poco después empezó a circular la voz

de que yo era un tipo malo y antipático

No sé nada de aquella niña con aquella

extravagante caperuza roja, pero después

de aquel percance ya nunca he vuelto a vivir en paz.

El cuento de Caperucita roja es uno de los

más conocidos universalmente.

Existen cientos de versiones y adaptaciones

del popular cuento a lo largo de la literatura,

música, cine, publicidad, historia, etc.

Surgido como una narración de tradición oral fue divulgado

inicialmente por Charles Perrault 1697)

en su versión más primitiva y posteriormente

por los Hermanos Grimm (1812), la más popular.

Lief Fearn (1988) en El lobo calumniado

nos muestra la interpretación que

el Lobo feroz hace de esta historia.

http://3.bp.blogspot.com/-ke8iAEVXcbc/UjM3lUI8DTI/AAAAAAAAAjs/-b3qZUx-ra8/s1600/cape2.jpg

http://3.bp.blogspot.com/-naFgkJjPONk/Uz0ZPRLVnkI/AAAAAAAAABM/HDE4_n8NRqw/s1600/lobos.jpg

http://4.bp.blogspot.com/-YWC_hLkCLfY/VFKh2CkI9fI/AAAAAAAAAl4/VHsagKtIH38/s1600/BLOG%2B2.jpg

http://www.canallector.com/old-thumbs/978-84-938293-8-4i3.jpg

https://s-media-cache-ak0.pinimg.com/originals/49/93/91/499391a01082480fc5caf654c44326d2.jpg

https://blogdepencil.files.wordpress.com/2012/10/adolfo.jpg

https://s-media-cache-ak0.pinimg.com/736x/9a/a6/3d/9aa63d632b676f7c7da66f88de98afad.jpg

http://www.eets.cat/colij/wp-content/uploads/2014/10/caputxeta1.jpg

http://4.bp.blogspot.com/-o3DCRpyk63s/VPhhCgHG0RI/AAAAAAAABcw/zxr0F_bkd8c/s1600/a_serra_caperucita_roja3.jpg

Visitas: 608

Etiquetas: caperucita, cosas, cuento, de, escuchar, hirtoria, la, otra, que, roja, Más...una, varias, versión

Comentar

¡Necesitas ser un miembro de Anundis.com :: Discapacidad :: Red Social para añadir comentarios!

Participar en Anundis.com :: Discapacidad :: Red Social

Comentario por marina salobreña el noviembre 28, 2017 a las 9:34am

Prefiero cualquier lobo a determinadas niñas..

© 2004 - 2021   Anundis.com :: Discapacidad :: Red Social   Tecnología de

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Términos de servicio