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El Viejo Soldado

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El viejo soldado estaba sentado en su antigua silla de ruedas que durante tanto tiempo le había acompañado en substitución de sus piernas.Ojeando un álbum de fotos familiares antiguas, en su opinión de otra vida, de antes de todo pasando las páginas con sus largos y cansados dedos, iba haciendo balance de su vida y de la de sus seres queridos.Se encontraba en su comedor, solo con sus recuerdos y rodeado de todas aquellas reliquias, recuerdos de viejas batallas: una carcomida bandera, su inútil y viejo fusil con el que tanta gente había asesinado y como no, la absurda medalla que le dieron al volver lisiado de la guerra.Además de la medalla le concedieron una mísera pensión con la que vivir no le era tan fácil pero, el no se quejaba ya que aun así le sobraba dinero para llegar a fin de mes sin problemas, estaba solo, comía poco y no le gustaba tener la luz encendida tan solo cuando era estrictamente necesario.Un voluntario social le traía la compra y se preocupaba por el cuatro veces por semana, ese era su único visitante.No obstante, no toda su vida fue una desgracia, antes de que la guerra asesinara su juventud, fue feliz, en su pueblo, a su parecer el más bonito, cosa que seguía pensando, aun llevando tanto tiempo sin salir de su hogar, los estudios se le daban bastante bien, sus profesores le animaban a estudiar una carrera, el podía haber sido lo que hubiera querido, siempre le había llamado la atención la medicina, su gran ilusión era montar su propia consulta en el pueblo donde el médico que había solo iba una vez por semana, pero la guerra no le dejó cumplirlo.Sus años en la guerra no fueron del todo amargos, llego a ser jefe de su escuadra, y gozaba de gran popularidad entre sus compañeros, con los que reía y hablaba, esos años en la línea de defensa fueron los mejores que pasó en territorio enemigo.Pero el destino no da tregua por mucho tiempo y trasladaron a toda su escuadra al frente, donde batalla tras batalla iban muriendo sus amigos, uno tras otro y no a mucho tiempo a el le exploto una granada cerca inutilizándole las piernas y poniendo en grave peligro su vida.Los médicos consiguieron salvarle, al contrario que a sus piernas. El no soportaba estar tumbado en una cama en el hospital de infantería viendo entrar a heridos constantemente, cada cual con heridas más atroces que el anterior, así, que en cuanto tubo fuerzas salió de ahí como pudo con su entonces nueva silla de ruedas.Recibió órdenes de volver a casa, le trasladarían en coche hasta el tren y de ahí hacia la patria. Pero el no quiso volver a casa, quería defender su país a muerte y después de varias discusiones con los altos cargos consiguió que le dejaran quedarse.La segunda etapa en la línea de defensa no fue tan feliz como la primera, estaba ahí como de adorno, le habían dado un cargo creado especialmente para él en el que no tenía nada que hacer, excepto cuando atacaban, en esos casos todo el que pudiera coger un fusil era útil.El enemigo estaba avanzando posiciones y aquellos días las batallas eran casi constantes sin embargo la línea de defensa resistía heroicamente al ataque, mas la provisiones escaseaban así que dieron la orden de retirada. El solo era un estorbo y no quiso ir con el batallón, varios oficiales le dieron la orden de que huyera con su escuadra pero él se quedo a esperar al enemigo. Cuando este llego, el opuso una absurda resistencia desde su puesto y no tardaron en inutilizarlo.Quizás porque creyeron que les daría información útil o quizás por pena al ser un lisiado, aun hoy no sabe porque pero no le mataron.Eso sí, le torturaron y cuando dijo todo lo que sabía e incluso algunas cosas que se invento para que lo dejaran en paz lo encerraron en una oscura habitación sin su silla de ruedas, por lo que apenas se movía de su cama, estaba sumido en una profunda depresión, todo le salió mal, el se quedo esperando que le mataran en el ataque de la trinchera defensiva para así dejar de ser un inútil y ser un Héroe de guerra que dio la vida por su patria.Pero no le mataron entonces ni tampoco lo hicieron cada vez que se trasladaban de lugar, simplemente le montaban en la parte trasera de un camión y se lo llevaban con ellos.Así transcurrió un tiempo hasta que los soldados aliados empezaron a recuperar posiciones e hicieron huir a sus captores, en esta ocasión no lo llevaron con ellos, lo dejaron en su cuarto tirado en un colchón recordando tiempos mejores.En un registro rutinario de lo que había sido la antigua línea de defensa enemiga dos soldados de su país lo encontraron, rápido comprendieron que era un soldado de los suyos capturado gracias a su roído uniforme.Cuando lo sacaron fuera de la casa y vio la luz del sol, le pareció más hermosa que nunca, como si después de una fría noche amaneciera un cálido sol que reconforto su corazón, otra vez se encontraba entre amigos.La noticia de que le habían encontrado con vida se difundió rápidamente por todos los batallones y durante esos días era el centro de atención, recibía visitas de antiguos compañeros al hospital donde se recuperaba de su cautiverio y es que con su heroico acto de quedarse defendiendo la línea enemiga aun siendo un lisiado.Y a pesar de retirarse todo el ejercito, le había dotado de una enorme popularidad y ahora era un ejemplo a seguir, ellos no sabían que no lo hizo por defender su país si no para morir.Cuando estuvo en condiciones para viajar lo trasladaron a casa donde también fue recibido como un héroe, la felicidad del pueblo era doble, ya que se le había dado por muerto durante su cautiverio, uno de los dos motivos por el que se suicido su madre.Al llegar al pueblo, le hicieron una ceremonia de homenaje en la estación además le obsequiaron una medalla, una pensión de por vida, la noticia de la muerte de sus dos únicos familiares su madre y su hermano pequeño, junto con la herencia de su madre.No era ni mucho menos el recibimiento que hubiera deseado, hubiera preferido volver de forma anónima con su madre y su hermano esperándole en la estación.Ese día, el peor, con diferencia, de su vida, comprendió que la guerra no solo mataba a los soldados del campo de batalla.Después de la ceremonia se traslado a su pequeña casa recién heredara de donde no volvió a salir hasta que murió solo, sentado en la silla de ruedas, con un álbum de fotos antiguas llenas de recuerdos felices en su regazo.El día de su muerte ya nadie le recordaba como un héroe de guerra si no como un viejo que jamás abandonaba su hogar.El único asistente a su entierro fue el asistente social al cual le dejo en herencia su casa, el dinero que había ahorrado en toda su vida se lo dio a una organización pacifista con el siguiente mensaje.“La única forma de combatir a la guerra es con el dialogo.”Desde los diecinueve años llevaba muerto, en el momento que tuvo que ir a la guerra. En el momento que su país lo necesitaba, porque su país se había enfadado con otro y ninguno de los fue capaz de dialogar.
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